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La hora de la verdad

| jueves, 25 de marzo de 2010

LA HORA DE LA VERDAD                                                                                      

Por Cesar Cusmai 
Un  tema que  preocupa los padres es como comunicar al niño el tema de su adopción... de allí el titulo de este articulo..."La hora de la verdad"  
Dejando de lado el si se debe o no comunicar, muchos pensaran lo mismo:
SE DEBE HACER por una cuestión de respeto...  no creo que quepan medias tintas en esto...
Pero: ¿Cómo hacer para no dar al niño un "golpe de verdad" por la cabeza...?                                  
No creo que haya fórmulas...pero si líneas generales a tener en cuenta...
Van algunas de ellas..  
-Siendo la adopción  un acontecimiento feliz en la vida del niño y en la nuestra... ¿por qué no festejar también el "cumpleaños" del encuentro con ellos?
Quiero decir... si además de festejar su nacimiento biológico festejáramos el nacimiento familiar: ¿no estaríamos dándoles desde pequeño un doble motivo de festejo?
Aún cuando se trate de adopciones de niños no tan pequeños...
Además... esto ayuda desde temprano a vivenciar la adopción como un hecho feliz (como las cosas que se festejan) y desde los primeros años despertara la curiosidad a preguntar: ¿qué se festeja en esta otra fecha? abriendo la puerta para hablar sobre lo festejado.
Se convierte en algo tratado de modo feliz durante años sin dramatizarlo...
Sentirá que esta diferencia que tiene con otros niños es VALORADA, no desmerecida ni dramatizada ¡hasta generará envidia en sus pares tener dos fiestas de cumpleaños!!!
En el festejo no se habla con temor, ni con drama, acerca de algo difícil.
Se festeja un inicio, se valora un encuentro...
Acaso no es uno de los días más felices en nuestras vidas? Por qué no festejarlos con ellos?
No vale la pena probar? 
Pero estamos sólo proponiendo el hablar...ahora bien....¿qué hablar?..
Por dónde empezar?
Suelo tomar algunos parámetros... se puede decir del modo que a uno le salga teniendo en cuenta:  
Que el niño debe entender que FUE adoptado, no que ES adoptado..diferencia en la que ancla una categoría ontológica dividiendo las personas en las biológicas y las adoptadas...
Estableciendo como toda clasificación categorías...
Como una paternidad de segunda clase...
Si el niño REALMENTE ha sido adoptado, su proceso de adopción debería concluir con la aceptación del patronímico familiar que se le ha asignado, hecho que lo introduce en un linaje y lo incorpora a la cultura familiar como portador de una línea patrilineal... (para nuestra sociedad occidental)
Es de importancia razonar en términos de conclusión del proceso de adopción, finalizado este lo que se tiene es un hijo, que FUE adoptado, no que ES. Categoría que oiremos y oirá varias veces en la vida.  
-Nunca transmitir la idea, por pequeña que fuera, de que NO ES HIJO NUESTRO...
Hay padres que temerosos de no saber como decir encaran el tema con la frase más agresiva que se le puede comunicar, tipo telenovela: -"debo decirte algo: No eres nuestro hijo..."
Los niños que fueron enterados de esta manera tendrán serios problemas para vérselas con la verdad de las cosas puesto que lo que se les está comunicando (aun si querer) es que se les ha  mentido durante años...
Los chicos entienden muy bien cuando se les dice que somos y seremos siempre sus padres aunque no los hayamos engendrado...
El niño además debe entender cuál es la diferencia entre un progenitor y una familia.
Y que padre y madre hay sólo una, o sea que no hay dos mamás; sino una progenitora que no pudo ser madre y una madre que será madre por siempre. (Ídem padres) 
¿Se debería hablar mal de los progenitores?
Todo lo contrario.... si estos han sido muy perjudiciales para el niño, será EL quien lo juzgara... tarea que le llevará bastante tiempo entender... pero si hacemos que advierta entre ellos y nosotros una rivalidad, tarde o temprano se dará cuenta que es un producto del miedo nuestro a que los quiera más que a nosotros o que los reclame de grande....
Suelo sostener todo lo contrario:
-"Que feliz estaría tu progenitora de verte tan lindo"-
-"Si ella hubiera podido criarte tan feliz seguramente lo hubiera hecho"-
-"Si ellos no se hubieran equivocado en tu educación..." -
-"Cuánto agradezco a esa mujer el haberte traído al mundo"-
-"Le debo tanta felicidad a ellos..."-
-"Seguro tendrá tus ojitos..."-
en fin... son sólo ejemplos...
El tema de los progenitores (me opongo al término familia biológica) es bastante variable según el caso, pero entraña las mayores dificultades porque esconde el miedo tan fuerte de no recibir gratitud por parte del niño, que "se iría con los otros cuando sepa que no es hijo nuestro"
Tampoco endiosarlos claro... Distancia pero con respeto y gratitud. 
Esto abre otro tema: ¿El niño deseará irse cuando sepa que fue adoptado?
Nada más lejos de la realidad y por el contrario, son ellos quienes temen que los dejemos de querer, como todo niño, que sabe que el cariño de sus padres es el lugar más seguro que existe, abusará de ello para "extorsionarnos".
Pero porque descubrió que hay un temor de nuestro lado de donde sacar cierta ventaja que a veces necesitan tomar...
Compensan de este modo temores que intentan dominar, comprender esta posición es de rigor y uno debería dejarles, si lo hacen, que extorsionen con esa opción de irse con los otros.
Lo mismo ocurre en los hijos de padres que se separaron cuando descubren que el miedo está en que se vayan con el otro padre. No hay que caer en el error de demostrar miedo a que vaya conocer quien lo engendro... ¿buscaría amor allí?
La experiencia muestra que los niños no sólo no quieren ir donde saben que no se los desean ni se los reclama (como es la mayoría de los casos), y lo que los mueve es curiosidad. En cuanto sacian esa necesidad dejan de sentir interés... es como si concluyeran... Ahhh !!  esto era...
Nada de este deseo atenta contra el amor por sus padres, pero hay que saber respetar y comprender y NO PROHIBIR el deseo de saber...
Si un niño marcha a buscar una familia donde no la hubo, habrá que preguntarse seriamente si esa adopción fue tal... ese niño se fue hace mucho...
Esto no es exclusividad de las familias adoptivas.
Nada más deseado que lo prohibido, ni más temido que lo desconocido... 
-Otra cuestión es que el nacimiento  nunca debe ser transmitido como un acto de pecado, sino como producto del amor....
Poco importa si fue producto de una violación o su progenitora fue una prostituta o ni se conoce el padre...
Todo embarazo llevado a término es de por sí un acto de amor..!!!
En el orgasmo en que todos somos engendrados hay un acto de amor..!!!.
No importa cuán fugaz sea. No importa si dura un parpadeo... es amor.
Y ser producto de un acto de amor  devuelve el orgullo por la vida a quien la porta...
La hace digna de ser vivida...
Humana.
Si se desconoce quien son sus progenitores hay que decir la verdad... pero con alguna leyenda que instale al niño en la misma categoría en la que todos nacemos: Productos del amor entre dos seres humanos: macho y hembra. Un mito fundante que los lleve hasta nosotros... 
-Si el niño proviene de otra cultura o etnia dejemos que sea EL quien reclame o no conocerla.  No hay adopción más fallida que la que hace que un niño trasplantado de cultura se eduque con pautas de la cultura de donde proviene...
Es como si se le recordara de continuo: No eres de los nuestros!!!  cuando en realidad se trata de lo contrario: educar a nuestros hijos con NUESTRAS pautas de cultura....según NUESTRAS tradiciones...
Educar a un niño con pautas de su cultura de origen no es adoptarlo sino criarlo...
Es muy loable si se quiere... pero no es adopción...
Si el niño tiene rasgos raciales distintivos...¡que los exhiba como una diferencia valiosa...! ¿Por qué no gozar de la exclusividad de ser distinto a las mayorías?
Las bromas y desprecios que los chicos suelen hacer frente a diferencias raciales o culturales (sobre todo en la edad escolar) encuentran suelo firme en la auto desvalorización que algunos niños experimentan por verse distintos. Porque además de distintos se sienten inferiores.
Hay que darles vuelta el discurso y entender que la posición de diferente puede ser una posición de ventaja no necesariamente inferior. No hay que aliarse con quienes los marginan, enseñar a defenderse desde chicos. 
-Contar la verdad sólo en la medida que lo vaya solicitando, hay gente que por honrar la verdad termina haciendo daño a un niño que no esta preparado para recibir o no quiere sencillamente saber qué pasó... es una posición un tanto difícil pero debe ser respetada...
¿Por qué no aceptar que a veces los niños temen conocer cosas por miedo a perder lo que tienen?...  
-Contar al niño NUESTRA infancia más que la de ellos antes nuestro.
Nunca termino de insistir que contarles a los niños nuestra propia vida es darles un origen, puesto que ellos vislumbran su familia antes de su llegada.
Llenan su propio "álbum de fotos", ven allí sus abuelos, tíos,,, arman una cadena...
Cuando escuchan las historias en blanco y negro de nuestra infancia se sienten como viviendo una vida pasada a la que le otorgan una continuidad...  
- Hay una última cosa que se me ocurre destacar y es el papel de los abuelos y la familia de extensión (tíos, tías, primos, etc).
El niño debería ser valorado por ellos como un digno representante.
Los padres deberían apartarles de miembros de la familia que le desprecien o ignoren, incluso haciendo saber al niño que nos oponemos a esta postura, puesto que, además de los padres, un niño es adoptado por una familia y esto implica entrar a un sistema de valores, relaciones y mitos que excede el marco de papá y mamá.
La familia de extensión debería sellar la adopción con su aceptación, si no fuera así el niño debe conocer claramente nuestra posición.
Si alguna de estas líneas de pensamiento son de utilidad valió la pena escribirlas.
Un beso desde Argentina....
Cesar  

Fuente: http://members.tripod.com/adopcion_uruguay/verdad.htm

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