Información sobre adopción en Uruguay y adopción en general

Las adopciones en solitario aumentan.

| martes, 1 de junio de 2010
Como en toda adopción, hay que meditar y estar seguro de las propias fuerzas... porque serán las fundamentales.  
         
  Cada año las comunidades autónomas tramitan más solicitudes de personas que desean adoptar una hija o un hijo...en solitario. En una comunidad de tan gran empuje en la adopción internacional como es la catalana, en el 2002 se realizaron 2291 solicitudes de adopción, de las cuales un 13% habían sido planteadas por monoparentales (sobre esta cifra el 8 por ciento correspondía a solicitudes de hombres). Este dato aportado por el ICAA, organismo oficial para la adopción en Cataluña, puede dar una orientación en relación con el resto de comunidades autónomas.
Si añadimos que en el caso de China, país al que se dirigen la mayoría de las solicitudes de adopción desde España, sólo se acepta un 8 por ciento de expedientes de mujeres solas sobre el total (China no admite hombres solos) y que suele haber lista de espera, habrá que concluir que la adopción en solitario se abre paso como un modelo más de familia, idéntico a otras situaciones que se dan en las familias biológicas.
Las personas que adoptan solas ¿son valientes? ¿son inconscientes? ¿se arriesgan con más facilidad al fracaso? Atendiendo a estudios realizados en países que van muy por delante de nosotros en la adopción internacional, como es el caso de Estados Unidos, "las familias monoparentales tampoco parecen más propensas que los matrimonios a interrumpir una adopción" Esta afirmación procede de Kathryn Donley Ziegler, experta en la interrupción de adopciones.
Más aún, Lois Melina, directora de la prestigiosa revista Adopted Child, afirma que en Estados Unidos las personas que adoptan solas están obteniendo tan buenos resultados como los matrimonios convencionales.
La decisión
Tomar la decisión de adoptar debe ser fruto de una profunda reflexión guiada por el deseo fundamental de ser padre o madre. Este primer punto es válido para cualquier familia adoptante del tipo que sea. Conceptos como la solidaridad o la necesidad de compañía, planteados como prioritarios para solicitar una adopción, pueden llevar a un error con resultados a veces muy duros.
Pero en el caso de una persona que adopta sin pareja, esta reflexión debe ir acompañada de una serie de consideraciones muy concretas.
País de adopción. No todos los países aceptan solicitudes de adopción de personas solas y son muy escasos los que admiten expedientes de hombres. Esta es una primera limitación. Algunos países como China plantean un cupo sobre el total de adopciones anual, por lo que a veces se alargará algo más el plazo hasta la asignación.
Edad del niño o niña. Determinados países asignarán un niño o niña de una edad posiblemente más elevada a una persona sola. Es decir, en muchos casos hay que olvidar la imagen idílica del bebé...y sustituirlo por un encantador y revoltoso crío de cinco años...o más. Adoptar un niño más mayor conlleva tener en cuenta una serie de pautas para ayudarle a adaptarse, diferentes a las que se aplicarían a un menor de dos o tres años. Hay que estar preparado para ello y para ejercitar paciencia, comprensión y mucho amor.
Economía. Un trabajo que permita cierta flexibilidad a la hora de faltar(enfermedades, problemas en el colegio, etc) y una base económica que suponga una cierta tranquilidad de futuro, son cuanto menos recomendables para quienes desean adoptar sin pareja. No olvidar que solo el concepto "cuidadoras", suma unas notables cifras a fin de mes.
Entorno. Es muy importante contar con un entorno que apoye. Padres, hermanos, amigos que puedan dar su afecto y comprensión a la madre/padre y al hijo o hija. Y que también (a veces, sobre todo), puedan echar una mano para quedarse con el pequeño en un momento de apuro o de necesidad de esparcimiento. Esto se aplica también a la guardería y al colegio.
Otros padres. Un grupo de apoyo compuesto por otras familias de las mismas características puede ser un respaldo importante. Es cierto que como en otras cosas, en la adopción quien mejor te entiende es otro adoptante y en el caso de un monoparental...otro.
Cuidadoras. Una mamá que adoptó sola, nos comentaba hace poco: "al principio te comes el mundo pensando ¡bah! Yo con una cuidadora me arreglo estupendamente. Pero la realidad es que las cuidadoras tienen un horario, que tú en el trabajo a veces no y que las horas extras al final suman mucho". Pues hay que contar con todo esto, sueldo de cuidadora, horas que tendrá que disponerse de ella y suma al fin de mes.
Relaciones. Muchas mamás y papás adoptantes en solitario piensan que sus relaciones incluirán a partir de ahora a su hija o hijo y que quien no esté interesado será alguien prescindible. Pero también el adulto necesita llevar su propia vida personal. No está de más saber de qué recursos se dispone para conseguirlo con alguna frecuencia. Para el niño es bueno además.
Opiniones. Entre las más frecuentes está la del "egoísmo por no quedarse sola/o" (hacia el adoptante), la de "pobrecito privarle de un padre/madre" (hacia el niño) y hay que reseñar también el empeño de algunos profesionales por unir en situaciones de conflicto de comportamiento o en la escuela, el de la ausencia de una de las dos figuras en la familia, en ocasiones obviando la historia previa a la adopción. Lo mejor es obviar las opiniones que molesten o que ofendan y si la actitud de algún profesional no parece adecuada, intentar buscar otro que tenga más experiencia en temas de adopción.
Soledad. Existe y tiene sus ventajas y desventajas: Las decisiones se tomarán de forma unívoca, las noches se pasarán a solas, nadie se levantará en tu lugar a ver por qué llora, probablemente haya que pedir ayuda para acudir al hospital de madrugada y habrá que actuar de policía bueno y malo en una sola pieza porque no hay otra persona que vaya a alternar los propios estados de ánimo ni a mediar en el enfado. Pero también habrá una línea única de acción, las opiniones no cambiarán ni nadie desautorizará al otro.
La figura ausente. Hay que contar con la pregunta que llegará un día u otro: "¿Por qué no tengo papa/mama?" Y con aguantar que llamen papá o mamá a los de otros niños. "Yo soy tu padre y tu madre", le dice Ana a su pequeña de cinco años. "Sí. ¿pero por qué?" Lo más probable es que suceda.
El amor. Es el resumen de todo lo anterior. Porque si a pesar de ver todos estos aspectos y tenerlos previstos la decisión es firme y se tramita la adopción, viviréis una historia maravillosa con sus inconvenientes y sus más y menos. Y sobre todo recibiréis el mayor regalo que nadie puede hacer: el de poder entregar vuestro amor y recibirlo de forma totalmente entregada resplandeciendo en la carita de vuestros hijos.
 
         
     
   EL VIAJE  
 
Lo ideal es que alguien (familia o amigos) te acompañen para ayudar. en el viaje. Y además...
l Equipaje ligero. A ser posible una sola maleta con ruedas. Las mochilas son estupendas para llevar todo lo que es preciso en el avión o luego, en los desplazamientos por la ciudad de destino.
Si el niño o niña es pequeño intenta que la mochila tenga departamentos separados e impermeables para el agua, el biberón y los documentos que haya que llevar, de modo que un accidente.
l Sillita. Con niños de dos o tres años, no te fíes, y utiliza sillita. (Suelen tener muy bajo tono muscular y al cabo de un rato pesan mucho) La sillita permite además llevar cosas colgadas.
l Encuentro y primeros días. Hazte a la idea de que lo más probable es que llore y rechace. Hay que aguantar el tirón.
Si vas en grupo, verás que a lo mejor con otras personas que no eres tú está encantada o encantado.
Pero no es buena idea que vaya con otros, ni siquiera para darte un descanso. Seguro que tú también en el grupo te llevas estupendamente con otros niños o niñas que de entrada rechazan a su padre o a su madre. ¿Qué ocurre? ¿Es que las asignaciones están equivocadas? ¿Debería ser ese otro niño el mío? No. Una explicación es que por lo general estamos más relajados con esos otros niños que no son los nuestros y a los que no tenemos que convencer de que somos su madre o su padre, y de ahí que ellos capten una menor tensión y se encuentren más a gusto. Cuando descubran lo que sus papás les quieren, ya no los cambiarán por nada del mundo.
l Humor. Vas a encontrarte en muchas situaciones tensas del género más absurdo como pipí en moquetas de hoteles lujosos, enormes lloros en el momento de declarar ante el notario que nunca la maltratarás, negativas a ir contigo cuando hay que pasar un control de policía... en fin, la lista sería interminable.
Frente a todo eso, solo se puede actuar de una manera, o sea, con sentido del humor.
Los niños además son extremadamente vulnerables a las carcajadas: ellos también se ríen.
 
     
     
  ADOPTAR SIN PAREJA  
     
  Este artículo matiza y analiza todos los puntos polémicos que se suscitan abierta o soterradamente alrededor de la adopción sin pareja.  
     
  Un monoparental, es un hombre o una mujer, que está establecido como unidad familiar de un solo elemento, del que depende un menor o menores a su cargo, con una relación paterno-filial o asimilable.
En el momento que hubiere personas adultas asociadas independientemente del vínculo que sea, en el mismo domicilio y con una relación que no sea de consanguineidad, está claro que no puede ni debe asimilarse a una familia monoparental, ni comparte sus características. Más abajo se hace una reflexión detallada de esto. Características
Por parte de los propios monoparentales o candidatos a hacerlo, se quiere considerar que la soltería es un hecho diferencial irrelevante, y por tanto, que no debería de haber "discriminación" con respecto a las parejas en la formación de las familias. Si bien la situación de soltería tiene unas características propias diferenciales, algunas deseables para ciertos menores, y otras no tanto, pero en general, en ningún momento pueden superar a la de "dos buenos padres" como concepto general y abstracto, y en el mejor de los casos puede llegar si acaso, que la familia monoparental puede ser "tan buena como...".
Los monoparentales que se lanzan a esta carrera para conseguir la paternidad, suelen haber renunciado en su día a la formación de una familia principalmente por conyunturas laborales y profesionales, y suelen tener un estatus económico normalmente desahogado, así como estabilidad laboral o social, pero que llegado a ciertas edades, normalmente entre los 35 y 45 años, conseguidos muchos de sus objetivos vitales, terminan por echar en falta lo único que no han tenido por haber renunciado a ello en su día: Un hijo. Esto los hace entornos con una estabilidad ideal para la crianza de un menor, en el aspecto económico y social.
Hay un prejuicio ya hace muchos años superado, que es el estigma social de las madres solteras. No hace demasiados años era una verguenza familiar tal situación, pasando en este momento a una normalidad social, y no por ello se puede decir que ha sido este cambio facil ni exento de sufrimiento. Cabe señalar que la sociedad ha evolucionado, dándose gran cantidad de familias monoparentales, sea por la "tradicional" viudez, o sea por los nuevos cambios en los últimos decenios como son el divorcio y la separación, así como las uniones de hecho disueltas. La etiqueta de "divorciado/a" ha dejado de ser un calificativo despectivo, así como el de las mas estigmatizadas antaño: la madre soltera.
En cuanto a la maternidad de las personas monoparentales o candidatas a serlo, tenemos dos vias: la biológica (inseminación o embarazo deseado y sin pareja) o la adoptiva. Para los monoparentales masculinos, por razones obvias, la primera opción no es viable. En el caso de la adopción, las motivaciones de los monoparentales no son comparables a las tradicionales parejas adoptivas, ya que estas últimas en su gran mayoría termina en la adopción por dificultades en la concepción natural, mientras que la de los monoparentales son mucho mas elaboradas y meditadas, en el sentido al menos que es un acto de la voluntad habiendo sopesado los "inconvenientes" o "dificultades" propias y añadidas de la monoparentalidad. Como ejemplo, es la red completa de apoyo social organizada con mucha antelación antes de la venida del menor, para cubrir horarios e incidencias de cualquier tipo que ocurren en la vida diaria.
Familias monoparentales y “tradicionales”
El argumento habitual para defender la monoparentalidad es que "mejor es un padre que ninguno" y es real...pero esto no se aplica a los menores adoptables que realmente tienen ese problema, que son los niños de mas edad, los mayorcitos... sino que es un argumento para "competir" con las parejas por la adopción de niños pequeños. Muchas veces surge este argumento por la reivindicación de los derechos a la igualdad entre los distintos tipos de familia, pero lo que debe primar son los derechos de los menores, no el de los padres. Pero hay que tener mucho cuidado con la popular frase: "el interés supremo del menor", ya que es un término muy devaluado, y más cuando por instituciones públicas y privadas lo utilizan como sostén y justificación de todo tipo de abusos y arbitriariedades, pero que no por ello, cambia un ápice que es un principio que debe ser respetado ante todo.
Otro de los argumentos esgrimidos a favor de la monoparentalidad, o incluso de la adopción en general y en contra de la rigidez de los estudios de Idoneidad, es la cantidad de malos tratos y otros abusos dentro del ámbito de la familia tradicional. Por ello, he empezado por hablar de "dos buenos padres", no únicamente padres, biológicos o no, y que estén dispuestos a serlo. Para poner las cosas en su sitio en mi opinión, podemos afirmar que es mejor un solo padre/madre, que dos malos padres, y hasta que incluso es mejor un solo padre/madre que un entorno "tradicional" conflictivo y con malos tratos sean del tipo que sean.
Una diferencia fundamental entre cualquier candidata a familia adoptiva (monoparental o no) y una familia biológica, radica en que para la adopción, hay que pasar un estudio de idoneidad, sea esta mejor o peor y con criterios adecuados o no. En cualquier caso este análisis es superior al inexistente estudio que se hace de la capacidad de los padres en los casos biológicos, en los que no hay ninguna, así como tampoco preparación para la paternidad. Por tanto, creo que este argumento a favor de las familias monoparentales que "se ha pasado una idoneidad" no tiene fuerza suficiente en si misma, aunque si sea una gantantía de ser lo que su nombre indica: idóneo...pero poco más.
Por último, está ese gran cajón de sastre que es el término "monoparental". Este grupo no es ni mucho menos homogéneo, ya que en el se incluyen tanto solteros heterosexuales, homosexuales, así como también parejas sin reconocimiento legal, del sexo que sean.
Nos podemos encontrar personas que simplemente son solteras porque no han encontrado la pareja de su vida y quieren formar una familia, o con relaciones de pareja extinguidas, pero también personas que conviven con otras personas, sean de su mismo sexo o no, pero que acceden a la adopción como "monoparentales", cuando en realidad son núcleos familiares de hecho, con mas de un miembro adulto.
Podemos desglosar cuatro realidades distintas totalmente: monoparentales heterosexuales, monoparentales homosexuales, parejas de hecho heterosexuales y parejas homosexuales. Todas ellas incluidas en el apartado "adoptantes monoparentales". No es la prevalencia ni de una ni de otra, ni calificación de su idoneidad ni mayor derecho, sino solo resaltar sus distintas realidades, que en muchos casos poco o nada tienen en común.
Adopción por homoxesuales
Tampoco este es un colectivo homogeneo, ya que en un término tan general se engloba por un lado las tendencias sexuales de una persona, asi como las parejas constituidas por personas del mismo sexo. En mi opinión hay una trascendental diferencia entre unos y otros. Una persona independientemente de su tendencia sexual, puede ser capaz de educar a un menor, y darle un entorno idóneo. Para ello se realiza una idoneidad preceptiva a todos los adoptantes, y es a los evaluadores bajo las directrices de los Servicios Sociales a los que compete esa evaluación, y no al resto de los adoptantes.
En cuanto a las parejas homosexuales, es un tema que en teoría no debe incluirse en el ámbito monoparental, pero que en la práctica si se hace, ya que se oculta este hecho para poder "conseguir" en este momento una idoneidad. Por un lado, la legislación actual no ha desarrollado o no lo ha hecho lo suficiente, el marco jurídico en cuanto a los derechos que adquiere el menor en este tipo de uniones, y las consecuencias que se desprenden a lo largo de la vida del menor por este hecho. No se ha consagrado algo así como la "custodia compartida", en los que dos adultos con este nuevo tipo de vínculos de pareja comparten una custodia, y le tramiten derechos distinto al ámbito de la familia tradicional.
Doble vertiente
Y ya entrados en este tema, sin menoscabo de las capacidades afectivas y educativas de estas uniones familiares del mismo sexo, se nos presenta una doble vertiente:
Nacional: La sociedad no está lo bastante avanzada en este momento, como para que la integración de un menor sea como poco, fácil en la sociedad. No creo que sea nada fácil para un menor plantearse que tengo "dos papas" o "dos mamas" en el ámbito escolar.
Puede que sea un trabajo a realizar durante años, para que la sociedad sea mas tolerante en estas situaciones, y mas que tolerante, respetuosa,..... pero... de momento creo que la adopción no tiene que servir de punta de lanza para la conquista de derechos de paternidad/maternidad de estos colectivos.
No por ello, dejan de ser necesarios estudios serios sobre el desarrollo de los menores en estos núcleos familiares ya constituidos, que queramos reconocerlo o no, ya existen, y sean estos los que presenten testimonios, ya que antes de ello, la única base para defenderlo o denostarlo son solo prejuicios personales, y por tanto, sin base científica alguna.
En ningún momento esto es una descalificación de este tipo de familias, ni de la inconveniencia de la educación en este entorno. Solo es un reconocimiento de un profundo desconocimiento de la sociedad de estas situaciones, si no nuevas, si lo son en cuanto su integración y aceptación social.
Internacional: En la adopción internacional, los países que dan en adopción a sus niños, no son precisamente los mas avanzados en la tolerancia a las parejas del mismo sexo. Por lo que o se participa desde las instituciones en la ocultación del hecho homosexual individual, o en la existencia de una pareja estable, o está condenado al fracaso el proceso adoptivo, ya que muchos de estos países consideran la homosexualidad (masculina o femenina) una enfermedad, una desviación o un defecto incompatible con la educación de un menor.
Si los estudios o las instituciones, en aras de la "tolerancia", omiten estos datos, caen directamente en responsabilidades penales tipificadas en nuestra legislación. Por ello, se plantea una situación dificil de resolver.
Ambas vertientes, desembocan en los prejuicios habituales de todos los países contra los solteros, por una rápida generalización de las características de todo este colectivo, considerado homogéneo cuando realmente no lo es.
A pesar de todo...
Aunque parezca que no, soy un firme partidario de la adopción por parte de personas solas, es decir, monoparentales en su sentido mas estricto.
Pero esto en los casos que el menor realmente no tiene otra oportunidad, ya que generalmente cuando pasan de ciertas edades, la realidad hace que sean inadoptables por las parejas, que generalmente prefieren niños muy pequeños. Este caso es el mejor un solo padre/madre, que ninguno.
Y para no dejarlo solo como un "consuelo menor", cabe mencionar que algunas de las características de la monoparentalidad son deseables y especialmente recomendadas para ciertos menores, en especial cuando suben de cierta edad. Esto es un contacto único y especializado entre padre/niño. Esto permite un tratamiento especializado y una dedicación exclusiva para cada menor.
 
     
   FAMILIAS MONOPARENTALES  
 
VENTAJAS
> Las familias monoparentales pueden ser tan buenas como cualquier otra.
> Las capacidades de los monoparentales para la educación de un menor, pueden llegar a ser incluso superiores a una pareja.
> Los monoparentales normalmente tienen menos factores de riesgo en conflictos de integración familiar al ser una interacción directa entre padre(madre)/hijo(a). Se ahorran conflictos de criterios entre ambos padres sobre la cri-anza del menor.
> Inexistente riego de crisis de pareja, con su consecuente traumática separación para el menor.
> Habitualmente la decisión adoptiva es muy meditada, y con una preparación previa normalmente mas intensa que las parejas.
> El hecho adoptivo no es consecuencia de problemas de concepción, y por tanto, ausencia de los problemas derivados de la superación y secuelas de los mismos. DESVENTAJAS
> La imposibilidad de relevos entre los dos miembros de una familia, al haber solo uno.
> Perdida absoluta de tiempor propios y privacidad.
> Dificultad en acomodar horarios laborales.
> Incertidumbre en cuanto a la desaparición del padre/madre, y el futuro del menor en esos casos.
 
     
     
  "NO TE ABURRIRÁS NUNCA"  
     
  Marga adoptó a su hija Sara tras diez años de trámites y desesperación y en la historia queda que fue la primera mujer sola en adoptar en Cantabria.  
     
  ¡Hola!, soy Marga, la madre de Sara. Pertenezco a lo que hoy en día se llama familia uniparental, vamos, que soy "madre soltera". Mi familia la formamos Sara y yo.
Tomé la decisión de adoptar un niño cuando aún no tenía los 30 años y desde entonces, sufrí un largo calvario de papeleos, entrevistas, ansiedades y desánimos; sólo que en mi caso este "valle de lágrimas" duró 10 años, eso sí, tengo la dudosa "honra" de ser la primera mujer soltera a la que dieron una niña en adopción en Cantabria.
Os cuento esto para que veáis que cuando Sara vino a vivir a casa, yo había tenido "tiempo de sobra" para meditar mi decisión. La niña tenía 9 meses y acaba de hacer 6 años que estamos juntas. Alegría y soledad
Podría empezar a hablaros de lo preciosa que es (cosa que es cierta) y del buen carácter que tiene (cosa que no es "del todo" cierta), pero no es esto lo que os quiero decir.
Ahora, que puedo mirar la vida en común con ella desde una perspectiva mas relajada, me doy cuenta que cuando tomé la decisión no era realmente consciente de las alegrías y emociones que me iba a proporcionar ni de las dificultades con las que me iba a encontrar. Tener un hijo, adoptado o biológico, contando solamente con uno mismo, aporta al hijo y al padre o a la madre una serie de ventajas; sois 2 para opinar y no 3 ó 4 ó 5, con lo cual la referencia del niño está clara, no hay opiniones contradictorias (salvo la tuya y la suya que casi siempre lo son). Tu tiempo libre está dedicado por entero a él, sabe que estás ahí en todo momento, se siente querido y tú respondido, sin celos por su parte ni por la tuya (sí, los padres también podemos sentir celos) así que, en ese sentido, la relación es mucho más relajada.
Siempre encuentras los ratos de intimidad que necesitáis para charlar y jugar, situaciones mágicas que en otras circunstancias se podrían ver interrumpidas por otras personas. Nadie me dijo antes que esos momentos eran tan intensos.
Tampoco me dijeron la soledad que se vive en momentos de agobio, sobre todo por la noche, cuando se hace todo más duro. Ni me acuerdo las veces que, en mitad de la noche, he estado de pie, vestida, con la niña en brazos, dudando si llamar a un amigo a esas horas, a un taxi, o esperar un poco más a que la medicina hiciera efecto.
El reto
Ahora que han pasado las bronquitis, las toses sin parar, el asma, las apneas, los miedos nocturnos, los "retos continuos por el poder", me sigue asombrando lo fuerte de la naturaleza humana para superar dificultades. No lo digo sólo por mí, evidentemente eché de menos en algunos momentos un hombro en el que poder llorar y un cuerpo en la cama al que poder dar un empujón para que "esta vez" se levantara él; lo digo también por ella que aguantó sueño, cansancio y perrerías médicas y de su madre sin apenas protestar, y con una sonrisa en la boca cada vez que te sentía a su lado.
Al no tener otra opinión en casa me ha ayudado bastante escuchar a personas cercanas que nos conocen y nos quieren, la decisión es tuya pero seis ojos ven más que dos. Otras veces tiramos tanto la una de la otra que empezamos a perder identidad, daros cuenta que entre dos personas es fácil vigilarse y difícil escaquearse, eso crea tensión y lo mejor es reaccionar; poner kilómetros de por medio o "ignorarnos" por una temporada ha funcionado muy bien: Nuestra "estabilidad emocional" es imprescindible para la salud mental de ambas.
Si alguno de vosotros os estuvierais planteando formar una familia y no tenéis pareja, una cosa os puedo asegurar: No os vais a aburrir, las emociones para lo bueno y lo malo serán tan fuertes que difícilmente podréis olvidar que estáis vivos.

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