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Los expertos piden que los niños adoptados en el extranjero mantengan contactos con su famila biológica.

| martes, 1 de junio de 2010

Los expertos piden que los niños adoptados en el extranjero mantengan contactos con su familia biológica

Por JOSEP PLAYÀ MASET
España posee casi 50.000 niños adoptados, muchos de los cuales al llegar a la edad adulta empiezan también a preguntarse sobre sus orígenes. Hay 13 millones de huérfanos de padre y madre, pero el 95% tienen más de 5 años   "No hay que buscar niños para las familias adoptantes sino familias para niños"
Quince años después del inicio de las adopciones internacionales en España es el momento de hacer balance. Son casi 50.000 niños adoptados, muchos de los cuales al llegar a la edad adulta empiezan también a preguntarse sobre sus orígenes. Las restricciones impuestas por los países de origen y en menor medida la crisis económica han frenado el baby boom de la adopción y facilitan ahora la reforma y el replanteamiento de algunas prácticas. Los expertos piden un mayor control sobre los niños que se ofrecen en adopción y una apuesta por un modelo de "adopción abierta" que facilite la transparencia y el contacto con los orígenes biológicos.
Diana Marre, antropóloga de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), constata que en estos momentos "prácticamente no hay niños huérfanos, sino huérfanos sociales". Lo dice también la Unicef que si bien reconoce la existencia de 132 millones de huérfanos en el África subsahariana, Asia, América Latina y el Caribe, en el 2005, sólo reconoce 13 millones que han perdido ambos progenitores, por lo tanto esa sería la cifra real de acuerdo con el concepto de orfandad más extendido. Y de estos niños y niñas, un 95% tienen más de 5 años y la mayoría viven con sus abuelos u otros familiares. La segunda constatación es que hay que cambiar la tendencia actual de buscar niños para las familias que quieren adoptar por otra idea, la de buscar familias idóneas para niños con necesidades especiales. Lo explica Diana Marre: "Hay familias que no están preparadas para aceptar niños con determinadas circunstancias familiares, como aquellos que conservan una madre biológica, o con determinadas secuelas, ya sean un pasado de abusos o enfermedades". Son reflexiones que forman parte del proyecto de investigación La interacción familiar y social de los menores adoptados. Perspectivas interdisciplinarias y comparativas desarrollado por el equipo AFIN de la UAB que ella misma dirige. Este trabajo ha contado con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación que ahora mismo le acaba de renovar la confianza para otros tres años con una ayuda de 150.000 euros. La primera parte del proyecto se ha presentado en unas jornadas organizadas por ese grupo de investigación entre ayer y hoy en Barcelona.
Barbara Yngvesson, antropóloga del Hampshire College, destacó en estas jornadas la reacción de los hijos adoptados ya adultos y la experiencia de las madres de Corea y la India que se han unido para poder conocer a los hijos que abandonaron un día como dos indicios del cambio en las perspectivas de la adopción internacional. Yngvesson, madre adoptiva de un chico nacido en Sudáfrica, defendió el principio de la adopción abierta y la mejora de la relación con los padres biológicos. "No todos los adoptados ni todas las familias adoptantes lo quieren –añadió– porque es más fácil quedarse con una sola familia". Por un lado explicó que cada vez son más los padres que abandonan a sus hijos en los países más pobres, generalmente por necesidades económicas, pero que no quieren perder el contacto con ellos. Así lo dicen muchas madres de Colombia, Chile o la India entrevistadas por ella misma. "En Sudáfrica hemos visto casos en que el amor por un hijo implica la separación, como aquella madre que decía que buscaba unos buenos padres que le aseguraran a su hijo una buena educación y una buena vida que ella no tenía ni podía ofrecer". Había incluso el caso de otra madre, también sudafricana, cuya fantasía era ser amiga de la madre adoptiva.
Para esta investigadora, no hay duda de que esa búsqueda de los orígenes puede ser compleja y problemática. Recordó casos en que el reencuentro con la familia biológica acaba con un sentimiento de tener que financiar su futuro con remesas. Por esa razón defendió la necesidad de buscar fórmulas flexibles, sin normas fijas, pero dejando que cada adoptado pueda conocer sus orígenes.
Diana Marre lamenta "las prisas para buscar niños para adoptar" que a veces tienen las ECAI, las entidades oficiales de intermediación, y considera que ese aspecto debería revisarse también para evitar fracasos.
Beatriz San Román, miembro del comité ejecutivo de CORA, una federación de 26 asociaciones de niños adoptados, es tajante en el último número de la revista Afín al pedir una "reforma urgente" de la adopción internacional. En su opinión, el desequilibrio entre la "oferta" de niños adoptables y la "demanda" de las familias no sólo ha alargado los tiempos de espera (en China puede tardar hasta tres años), sino que han proliferado los casos de corrupción. Recientes investigaciones de la Unicef y de Terre des Hommes sobre Guatemala y Nepal y de Estados Unidos sobre Vietnam describen el perverso fenómeno de la "fabricación de huérfanos". San Román destaca que han sido los países más pobres los que han frenado la adopción (Brasil, Ucrania, Letonia, Polonia, México) mientras los países de adopción no han revisado sus controles. CORA ha pedido ahora una moratoria para adoptar en Etiopía ante las denuncias sobre falsificación de documentos. La adopción "no es un medio de satisfacer las ansias de paternidad o maternidad de ciudadanos occidentales", recuerdan.

"Me dejaron en un tren"

Tobias Hübinette explica la experiencia de la adopción a sus 39 años
Sólo sé que nací probablemente en un pueblo del sudoeste de Corea del Sur en el verano de 1971. Me dejaron abandonado en un tren con un mes de vida. Sé de dónde salía el tren y adónde iba, pero por más que he indagado, incluso con anuncios en la prensa local, no he encontrado a mi familia biológica". Lo explicó ayer en Barcelona Tobias Hübinette, profesor del Multicultural Centre de Suecia, "adulto adoptado, investigador en la adopción transnacional y activista del movimiento de adoptados coreanos", según su propia autodefinición.
Tobias explicó la visión de los adoptados adultos en un país pionero como Suecia que desde 1946 registra una media anual de 800 a 1.000 adopciones internacionales. Una de las constataciones de sus estudios es que los adoptados al hacerse adultos obtienen mejores resultados educativos y en el mercado de trabajo en los casos en que han vivido en familias de clase baja, más que aquellos que han vivido con familias de clase alta o media, que son la mayoría. Otra de sus preocupaciones es la dificultad de los adoptados para conectar con los inmigrantes que proceden de su mismo país de origen. "El entorno familiar del adoptado considera casi como una traición que exista esa relación, parece como si al llegar firmases un contrato que dice: "Sé como los suecos no como los inmigrantes"".
Otra intervención destacada fue la de Jennifer Jue-Steuck, investigadora de Berkeley. Pese a sus rasgos chinos, asegura que no fue hasta los 9 años cuando descubrió que era adoptada porque los niños de la nueva escuela a la que había sido enviada se rieron de sus ojos achatados. También explicó la experiencia que supuso encontrar una amiga adoptada al llegar a la universidad. "Estábamos hasta la madrugada comentado y explorando nuestra adopción". También se refirió al peligro del ascenso de la extrema derecha y sus postulados racistas "que afectan a la seguridad de todos, inmigrantes y adoptados".
Una de las asistentes ayer a la jornada Adopciones, familias, infancias intervino para referirse a los temores que genera "la búsqueda de los orígenes". Según esta joven de 28 años, adoptada en España y de origen colombiano, "la gente me decía, no te compliques la vida, si encuentras a tus padres serán pobres, te pedirán dinero, te van a utilizar... Al final tuve que hacerlo a escondidas".
A preguntas de madres de niños adoptados, que pedían una recomendación sobre cómo actuar, Jennifer, la profesora china adoptada en California, dejó toda una lección: "Animo a todos los padres a que sean activistas de la igualdad social y abran a sus hijos a todas las culturas y los conviertan en ciudadanos del mundo orgullosos de lo que son".


http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100508/53923809416/me-dejaron-en-un-tren-suecia-california-berkeley-jennifer-corea.html

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