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Crónicas Económicas 10 mayo 2004 NO HAY DENUNCIAS, PERO

| lunes, 10 de mayo de 2004
Crónicas Económicas 10 mayo 2004

NO HAY DENUNCIAS, PERO...
Venta de bebés: un negocio muy rentable que se asegura existe en el país
10.05.2004 07:00

Para que haya una transacción comercial, es necesario que alguien quiera vender y otro comprar. Para determinadas transacciones, empero, esto no basta. Se requiere también una dosis de desesperación por un lado y angustia, ansiedad y, por qué no, amor, por otro. Y en el medio mucha inescrupulosidad. Es el caso de la venta de bebés, que hasta el momento no ha podido ser probada, pero que existe en nuestro país.

El caso de la enfermera de Artigas que intermediaba entre parejas que querían adoptar y madres que querían desprenderse de sus hijos recién nacidos, parece resultar apenas la punta de una madeja que podría conducir a una verdadera red de tráfico de recién nacidos.
Aunque oficialmente nadie lo asegura, son muchas las voces que en privado sostienen que esta práctica es frecuente en los hospitales de Salud Pública, en particular en el Pereira Rossell. El caldo de cultivo está dado: madres que no desean serlo -por distintos motivos pero siempre relacionados con una condición socioeconómica precaria-, parejas que quieren tener hijos pero no pueden, y una legislación que por un lado pone rigurosos requisitos para la adopción y por otro no castiga expresamente la comercialización de niños (la figura no está contemplada en nuestro Código Penal). CRÓNICAS pudo recoger varios testimonios de personas -en algunos casos funcionarios de jerarquía de hospitales públicos, que exigieron la reserva de sus nombres- que manifestaron que la práctica de venta de recién nacidos es moneda corriente en nuestro país. Uno de ellos dijo categóricamente que son muchos más los recién nacidos que se venden que los que van a adopción de forma legal. Según este testimonio, en el medio actúan organizaciones que contactan a parejas imposibilitadas de tener hijos, con mujeres que no desean a los suyos. Un bebé puede pagarse en este macabro mercado negro hasta ochenta mil dólares, según la fuente, aunque son muy pocas las situaciones en las que la madre tiene intención de lucro . La madre es una pobre desgraciada a la que le dan cien dólares, y un bebé puede costar hasta ochenta mil .
Testimonios recogidos por CRÓNICAS en el Pereira Rossell dan cuenta de tarjetas con números de celulares que circulan en el hospital. En este momento, por ejemplo, a algunas madres, cuando ingresan al Pereira Rossell a tener un bebé, alguien les entrega una tarjetita con un celular, por si lo quieren dar , sostuvo una fuente consultada. Según los testimonios, hay un mercado clandestino muy fuerte, porque hay mujeres muy desesperadas, que no quieren o no pueden mantener a su bebé, a las que se les asegura que el chico va a estar en buenas condiciones . En general no es que la madre produzca bebes para venderlos, aunque a veces esto sucede. Pero lo común es que las madres dejan al bebé en el hospital, donde saben que estará muy bien cuidado y se van. En ese caso, ya se les ha informado que va a adopción. Muchas mujeres optan por esta vía porque no quieren pasar por los trámites legales para entregar a su hijo a otra familia. Hay todo un sistema por el cual ellas tienen que estar a veces durante horas en un juzgado, con delincuentes, y firmar un acta de abandono, que es una cosa muy fuerte , relató una fuente. Muchas prefieren no pasar por ese trance porque saben perfectamente que dejando el bebé en el hospital, va en adopción en buenas condiciones, con familias cuya situación está debidamente estudiada. Del otro lado, hay parejas que no pueden tener hijos, y que no están dispuestas a esperar los trámites legales de adopción, que en muchos casos demoran tres años o más.

Modus operandi
El mecanismo, al parecer, es bastante sencillo. Quienes operan en el tráfico de bebés tienen acceso a las bases de datos de las clínicas de esterilidad. A partir de eso, todo es muy simple: una llamada telefónica y el ofrecimiento: tengo un varón o una nena por diez mil dólares . Según las fuentes, los varones son más caros . La transacción se arregla antes de que la mujer embarazada ingrese al hospital. Algunos testimonios refieren incluso a una metodología que impacta por su sencillez y que parece increíble que pueda darse. Si la persona que va a tener el bebé y lo va a dar se parece a la persona que lo quiere comprar, entra con la cédula de ella al Pereira Rossell. Se registra como esa persona y más legal imposible. Si no se parece, dice que no tiene cédula, da el nombre y el número de cédula de esa persona y ya está. Y el niño queda legalmente registrado. Así de fácil , apuntó un informante. La doctora María Canavessi, responsable del Servicio Social del Hospital Pereira Rossell confirmó que la cédula es el único documento que se le exige a una persona que ingresa a la maternidad, para comprobar su identidad. Canavessi dijo a CRÓNICAS que si una mujer ingresa sin cédula aduciendo que la perdió, debe presentar luego constancia policial del extravío. Habitualmente se ingresa con la cédula, pero si viene una mujer sin ningún documento, se atiende igual porque es una maternidad abierta, nadie le puede negar la atención. Puede haber una madre que ingrese sin cédula, hay gente que es indocumentada. Si una persona viene sin cédula aduciendo que la perdió, debe presentar algo después, como un papel de la Comisaría diciendo que perdió la cédula, informó Canavessi.
Esta práctica estaría dando la razón al testimonio anterior: una constancia policial no tiene foto y puede ser pedida por el verdadero titular y después usada por otra persona. Una de las fuentes argumentó que todos los funcionarios que intervienen, desde el médico al archivista, no tienen la menor conciencia de que están participando de un delito, porque simplemente la señora XX, dice que se llama YY y da su número de cédula.

Parejas desesperadas
Según los testimonios recogidos, en el Hospital de Clínicas prácticamente todas las mujeres que se atendieron el año pasado en la Policlínica de Ginecología por problemas de infertilidad y que no lograron superar su dificultad, terminaron comprando niños . Este extremo fue puesto en entredicho por la palabra del director del servicio, Víctor Machín, quien dijo a CRÓNICAS que las pacientes que se atienden allí no presentan cuadros de infertilidad complejos, porque el costo de los tratamientos para estos casos hace que los mismos no sean realizados en el Hospital. Estos casos son mayoritariamente tratados en las clínicas particulares, ya sea directamente o a través de convenios con los hospitales públicos, especialmente el Pereira Rossell. Por eso nosotros prácticamente no vemos pacientes que vengan a expresarnos el deseo de la adopción, porque esto se plantea como último recurso y nosotros trabajamos únicamente con el primer escalón , señaló Machín. No obstante, de las veinte parejas que se tratan en el Clínicas anualmente por problemas de infertilidad, la cuarta parte debe acceder a técnicas de alta complejidad en otros lugares, admitió el especialista. Por otra parte, hay un grupo, alrededor de la cuarta parte también, que se pierde (como paciente) . Esto sucede porque las pruebas son mensuales, y ante cada fracaso hay que esperar todo un mes, o reanudar estudios que arrojan resultados a los dos o tres meses. Esto provoca que muchas parejas vayan perdiendo la capacidad de asumir este estrés, y paulatinamente un grupo de ellas deja los estudios y se pierde . Según Machín, en algún caso que otro estas parejas terminan adoptando un bebé. Para quienes testimoniaron sobre la existencia de un tráfico de recién nacidos, son precisamente este tipo de parejas las más proclives a aceptar una negociación . Para adoptar legalmente hay que estar en lista de espera, con un montón de problemas. Puede llegar a demorar tres años la adopción legal. De esta forma, en quince días y gastando la misma plata que se gastaría en un tratamiento de infertilidad se consigue un niño , indicaron. Yo no le puedo decir que perciba algo de eso , manifestó Machín, aunque admitió que en el Clínicas se ve frecuentemente a madres que antes de dar a luz, ya manifiestan que no quieren quedarse con la criatura.

En el Parlamento
Las dificultades para adoptar legalmente a un niño son el principal argumento que movería a muchas parejas a buscar mecanismos más rápidos y menos dolorosos. El nuevo Código de la Niñez y la Adolescencia prevé normas para agilizar los procesos de adopción, pero no se ha podido aprobar, entre otras cosas porque hay presiones importantes para que estas vías paralelas a la institucional subsistan, lo que habilita situaciones poco claras , dijo a CRÓNICAS una fuente parlamentaria. Estas presiones estarían situadas en sectores vinculados a la Iglesia Católica , señaló la fuente.
La tarjetita con el número de celular que, según se afirmó a este medio, se entrega a algunas madres que llegan al Pereira Rossell habría llegado incluso al Parlamento y no pasó nada , dijeron a CRÓNICAS los informantes. En las comisiones de Salud de ambas cámaras, así como en la de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados no se han recogido denuncias formales sobre estos hechos, aunque el senador nacionalista Guillermo García Costa admitió que tal vez puede haber venido alguien a título personal a planteárselo a algún legislador . No tengo noticia de eso. Es un tema reiterativo, cada tanto se da. Me parece que no debe haber una organización que se dedique al tráfico de niños, el país no da para tanto. Este país sigue siendo muy pequeño, acá nos conocemos todos y una cosa así no podría prosperar , enfatizó García Costa. Una visión contrapuesta brindó su colega, el frenteamplista Eleuterio Fernández Huidobro. El legislador sostuvo que hay clínicas de aborto que tenían el doble propósito: en la planta baja se hacían abortos y en la superior se vendían niños. Ellos contactaban a mujeres embarazadas que quisieran entregar su hijo y le brindaban toda la asistencia durante el embarazo y la internación final y el parto, todo gratis, con la condición que al momento de nacer el niño no lo veían más . El matrimonio que quería tener el niño, pagaba el servicio, no sabía ni dónde nacía y un día le caían en la casa con el bebé, y hasta le facilitaban los trámites de inscripción.
Cuando se discutió una de las leyes de urgencia se aprobó una norma que establecía un plazo de 45 días para inscribir a los recién nacidos. Esto parece algo muy burocrático pero también era una manera de combatir esto , advirtió Fernández Huidobro. Es público y notorio que este es un problema grave que tiene que ser encarado. Los trámites para adoptar son muy engorrosos, hay cuatro o cinco mil personas esperando para adoptar, y además tenemos un problema pavoroso en el Iname insistió-. En estos casos se hace con fines de adopción, pero en Paraguay y el norte de Brasil es mucho peor porque es para vender los órganos . Nunca faltan los irresponsables que medran a dos puntas, por un lado con la necesidad económica de la gente humilde y por otro lado con la ansiedad de parejas que quieren tener un hijo. Ambas puntas están siendo enormemente perjudicadas y utilizadas por, para mi gusto, delincuentes y no me extrañaría que si profundizamos seriamente las investigaciones puedan surgir hasta organizaciones que se dedican al tráfico de bebes", escribió por su parte la diputada frenteamplista Daisy Tourné, poco después del suceso de la enfermera de Rivera, en un sitio de Internet.

La adopción y sus complejidades
El nuevo Código de la Niñez y la Adolescencia, que contiene normas que facilitan la adopción, está a estudio de una subcomisión especial de ambas cámaras. La senadora socialista Mónica Xavier dijo a CRÓNICAS que mientras el código no se apruebe la vía paralela se ve más transitada que la vía normal de adopción y legitimación adoptiva . Estamos tratando de llegar a un punto donde no se pierda la patria potestad automáticamente porque se vulnerarían los derechos de la madre, pero que tampoco permita que una legitimación adoptiva lleve cuatro o cinco años , anunció. Actualmente las adopciones se canalizan a través del Iname, o por vía judicial. Un juez puede, de hecho, dar la tenencia de una criatura, con la vigilancia que los servicios de Justicia establezcan. La intención del nuevo Código es adaptar la legislación al nuevo paradigma que convierte al niño no en un objeto de tutela sino en sujeto de derecho , recalcó Xavier.

Abandono de niños
En 2003, sólo en el Pereira Rossell, hubo veintiún casos de abandono de recién nacidos, según un informe del Departamento de Trabajo Social del hospital. Este servicio interviene en casos en los que las madres expresan su voluntad de no asumir al recién nacido. Ea así que se realiza un diagnóstico de la situación con la asistencia de psicólogos, psiquiatras y otros profesionales, se envía un informe al Juzgado de Menores, el que determina si se trata o no de un abandono y se procede en consecuencia. También hay otros casos, como el de las madres que se fugan del hospital y no es posible ubicarlas posteriormente. En estos casos el niño queda a cuidado del hospital, a través de un servicio especializado, de donde los padres adoptivos, con un oficio del Instituto de Legitimación Adoptiva y Adopción (ILAYA), lo retiran.

Para la Policía no hay nada
La Policía de Montevideo no ha intervenido este año en denuncias sobre tráfico de recién nacidos, y el año anterior investigó un caso, pero no pudo probar nada ilícito, dijeron a CRÓNICAS fuentes policiales. El tema está a cargo de la Dirección de Investigaciones, a través del Departamento de Orden Público, que ha hecho algunas averiguaciones sin consecuencias, precisaron las fuentes. Éstas señalaron que la investigación que se realizó el año pasado tuvo como origen una denuncia proveniente del Pereira Rossell. Hay muchos casos de niños que fueron legalizados porque han sido dados en adopción en forma normal , añadieron. Según los informantes, la Policía no tiene evidencia alguna de que exista una organización que se dedique a la comercialización de bebés. Si fuera así, se estaría investigando. A veces se manejan rumores, pero hechos concretos no hay nada, y no se puede iniciar una investigación si no hay bases concretas , enfatizaron.

El caso de Artigas
En febrero último, Bizantina Brum, una enfermera de 39 años que trabajaba en el Hospital de Artigas fue procesada por falsificación ideológica , supresión de estado civil y violencia privada . La profesional facilitaba la adopción ilegal de bebés, intermediando entre las madres que querían desprenderse de sus hijos recién nacidos, y familias en su mayoría de la capital y de buena posición- que buscaban adoptar. Su intervención se verificó en por lo menos cuatro casos, aunque las últimas investigaciones determinaron que habría varios más. La mujer y su abogado aseguraron que nunca recibieron un peso por esto, y que Brum cumplía una especie de fin social , evitando que las criaturas permanecieran en hogares donde no eran queridas o no las podían mantener. Fuentes de la investigación dijeron que lo único que se pudo probar fue que las familias adoptivas aportaron para costear la internación, medicamentos y demás necesidades de las madres biológicas. En los cuatro casos, los padres biológicos todos de muy baja condición socioeconómica- adujeron que la enfermera les propuso la entrega de sus bebés y que ellos aceptaron ante la imposibilidad de mantenerlos. La denuncia se desencadenó a raíz de que una mujer a punto de dar a luz, internada en el Hospital de Artigas, se fue repentinamente llevándose el dinero que los interesados en la adopción le habían proporcionado para atender su embarazo y parto. Brum tomaba contacto con futuras madres de escasos recursos o con dificultades familiares, ofreciéndoles entregar a sus hijos en adopción a familias pudientes, en el seno de las cuales iban a tener una vida mejor . Paralelamente, ofrecía una ayuda para ellas y sus otros hijos. En marzo, la enfermera declaró al diario El Observador que nunca cobró un peso por su intervención. Esto empezó hace un tiempo cuando me enteré que una pareja de Maldonado quería adoptar. Yo los contacté con una madre que quería entregar al bebé. Luego se arreglaban entre ellos, yo jamás cobré nada , dijo la enfermera. Cuando el nacimiento se producía, las madres biológicas le entregaban el documento que elabora el hospital y ella iba a realizar la inscripción en el Registro Civil, haciéndolo, en todos los casos, como hijos de padres desconocidos. Fuentes policiales de Artigas indicaron que las adopciones ilegales eran un secreto a voces en la ciudad , y que probablemente hubo 20 o 30 casos similares en los últimos cuatro años. Brum estuvo dos semanas en prisión, tras lo cual obtuvo la libertad provisional.

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